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RAÚL ZURITA

Destrocé mi cara tremenda /frente al espejo/ te amo -me dije- te amo.

Inscripción 15

Si solamente supieras como lloro y no puedo

despertar, que graciosa me verías si

estuvieras como yo frente a los ríos de mi

país llorando por ti. Me contaron y no es

cierto, únicamente yo te he visto, vi tu cara

color del azabache y del cielo pero no.

Los muchachos sacaron banderas blancas

en el campamento, pero igual nos golpearon

¿Estás tú entre los golpeados, los llorosos

los muertos? ¿Estás tú también allí mi Dios

durmiendo cabeza abajo?

No hay perdón para esta nueva tierra, me

dicen y nada de lo que hagamos cambiará la

suerte que tendremos, pero yo lloro y no

despierto y mi Dios se aleja como un barco.

Díganme entonces por qué me morí.

V.D.H.

Estoy hueco, loca de amor y muerto. Me acerqué con

los pocos huesos y sólo la piedra quedó. Por abajo    

me fui arrastrando con el río de mis hermanos y me

allegué a los países que se nombran.

Primero éramos nosotros, mandante el único país y

los demás eran pueblo por apellido de la madre mía.

Pero los hermanos se tocan y hablan cosas entre

ellos. Pero a mi no me incluyen.

Las provincias lo dicen. Lo dice el versículo de los

presidentes y de las autoridades chilenas, blancas

y mandantes. Todos los versículos de parentesco

ordenan que reparen en mí, pero ellos no cumplen.

Para ellos yo no soy sino un bulto.

Son todos ostentosos, no me miran ni me hacen caso.

Esperen a que los países chilenos se despierten y

vuelvan.

Sí sí, esperen no más a que se saquen las orejeras.

ANA MARÍA ZURITA ROMPE A LLORAR FRENTE A SU HERMANO

Hermano puso, pone, chanta y larga; te amaba, te

quería tanto fratello mío, che Io non credevo que

te pondrías malo, borro y punto. Al abrirse, al

verse las letras que tu pusiste yo vi tu cara y

tras tu cara miles de fosas y puntos del cielo

escribiéndose. A qué hondor llegaste ahora. A qué

punto de tu pesadilla. A que mal y cattiva del tuo

sogno sei arrivato fratellino mío, fratello, mar

de las estrellas. Lloro puse cuando éramos niños

y tu me pegabas. Sei un bimbo bello ma cattivo.

Lloro puse y ahora delante de ti que poco y chico

me parecen las luces de las naves, de los misiles

y espaciales subiendo. Io vorrei dirte. Yo quiero

decirte. Quiero yo contarte. Más abajo te vi de

los países enterrados, más abajo de los galpones

y de las tumbas. Io voglio. Yo quiero. Yo digo que

tomes mi mano nuevamente y vamos juntos. Toma

fratello mío mi mano, recoge todo el manto de mi

amor cuando te miraba, abrázame ahora y escucha.

¿escucho?

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