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INVITACIÓN A LA ÚLTIMA LÍNEA

Un lugar de activación política

Equipo Editorial

Esta es una página destinada a apoyar las demandas sociales y la ampliación de la democracia. El gran logro de las movilizaciones ha sido imponer la presencia de la gente en nuevas formas de hacer política; esa irrupción popular se debe confirmar en mecanismos plebiscitarios que le permitan tener iniciativa legal y autoridad sobre las autoridades.

www.laultimalinea.cl no es solo un sitio web sino un lugar de activación, en las redes y en las calles, de ideas, recursos y propuestas movilizadoras emanadas de colectivos e individuos y que conciernen al movimiento democrático en su conjunto. La expansión de la democracia es lo que une y articula a los distintos mundos que convergen en las movilizaciones y las andanzas políticas de estos meses.

El sitio se propone contribuir a ganar los plebiscitos que vienen con una mayoría indiscutible. Lo que www.laultimalinea.cl se propone es participar de las movilizaciones de los chilenos para avanzar en sus derechos, desarmar los mecanismos de abuso del Estado y de los monopolios y conseguir una ampliación de la democracia y de los accesos de la gente a la política y a derechos sociales exigibles.

Muchos de nosotros tenemos opiniones distintas sobre las prioridades, los ritmos y los límites en los que nos movemos. Tenemos un cierto acuerdo en que las manifestaciones deben mantenerse en las calles y en la circulación de propuestas. Necesitamos conversar y debatir entre nosotras sin perder de vista al adversario. Esta nunca ha sido una batalla entre buenas y malas ideas sino de un encuentro fuerzas emergentes en contra de fuerzas instaladas e indolentes. Más que en contra de algo, el sentido de las movilizaciones ha consistido en afirmar derechos políticos y sociales que todavía no encuentran su forma precisa. Las ideas, las imágenes y los proyectos juegan un papel en el enfoque de la fuerza que la gente ha puesto en marcha.

Esta será una página puente para los jóvenes, las mujeres y todas las ‘minoridades’. Una restitución de los viejos, una incorporación de los informales y una apertura a protagonismos diversos y democráticos.

Los que se oponen a ampliar los accesos de la gente a la política no se van a encontrar a gusto aquí. Los que crean que este es un debate limitado a la oratoria y a la escritura, van a encontrar lugares más académicos que este. Los que quieran objetividad y neutralidad busquen en otra parte. Los que crean que la movilización en las calles autoriza el vandalismo no van a ser aplaudidos acá. 

Aquí hay lugar para los que buscan la unidad de los chilenos a través de la participación popular en la política. Aquí no son bienvenidos ni los golpistas, ni los elitistas displicentes. Los autómatas, las máquinas de cálculo y la inercia, son los que nos han traído hasta este punto. Rompimos con esos condicionamientos y estamos construyendo un sistema político abierto a la invención de nuevas libertades y nuevas participaciones. Estamos obligados a la crítica de las instituciones que sustentan los abusos.

Lo que viene no está escrito

Nadie puede decir que no se ha confundido en algún momento. Nadie puede decir que no ha vacilado o no ha tenido un miedo entrañable en estos días. Yo he sentido terror y me he equivocado en cada paso. Lo que tenemos que hacer debemos hacerlo juntas.

Esta es una invitación a intelectuales huachos, a economistas con la imaginación puesta en la gente; a escritoras y artistas, a representantes políticos, emprendedores y sublíderes sociales; a abogados y a juristas, a cientistas sociales retirados del marketing; a jóvenes, gays y dueñas de casa. A desilusionados entusiastas, a anarquistas y demócratas titubeantes; a empleados fiscales y particulares; a informales de todo el arco de las marginalidades; a las manifestantes anónimas e incluso a las manifestaciones más íntimas de un deseo nuevo. Todas las cantidades despreciables de la economía se han reunido en esta marcha por la reivindicación de la democracia y de la unidad de un pueblo diverso. Este es un llamado a las feministas para que, desde ahora, se hagan cargo de todas las luchas sociales que se agitan junto a las suyas.  Este es el momento de las mujeres como hermanas de todos los marginados.

Sabemos que hemos logrado apenas una luz en la puerta entreabierta y que la gravedad empuja a que ella se cierre nuevamente. No podemos restarnos a la movilización que necesitamos para abrir la puerta de par en par.

Los que tengan interés en participar, apoyar, hacer de puente con otras organizaciones, hacer circular ideas o simplemente conversar sobre los detalles que se deben movilizar, háganlo saber y estaremos en contacto.

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