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HA MUERTO ARMANDO URIBE

El poeta imaginado como figura por la muerte ha partido hacia la resurrección de su gesto poético. Publicamos aquí una entrevista realizada por Viviana Lavín en la Radio de la Universidad de Chile en 2004.

Armando Uribe Arce: “No hay democracia verdadera en Chile”

Vivan Lavín A.

A su habitual indignación por la estupidez y su rabia por la tontera humana, suma su indignación por la cochina plata, por el lucro y por todo ese lumpen empresarial que le cambió el rostro al Chile que él conoció antes de 1973. No vota desde hace medio siglo y, sin embargo, su condición de zoon politikon, su bestia política saca ronchas con esa mala lengua que lo ha caracterizado desde niño.

“Mi país me da vergüenza.
Desde el golpe de Estado el 73
a través de la continuidad
de 1990 hasta hoy, setiembre
de 2010. No es “vergüenza
ajena”; es “propio” este impudor
sin culpa real. Seguirá hasta
morir. Es lastimoso, vergonzante”.

A su habitual indignación por la estupidez y su rabia por la tontera humana, suma su indignación por la cochina plata, por el lucro y por todo ese lumpen empresarial que le cambió el rostro al Chile que él conoció antes de 1973.

 Armando Uribe Arce es abogado, profesor, ensayista y poeta, por cuyo trabajo en este campo fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura en el año 2004. Desarrolló una destacada carrera en la diplomacia, razón por la cual no estaba en Chile en septiembre de 1973 para el Golpe de Estado. No pudo regresar a nuestro país sino hasta 1990 y, Desde que pudo regresar a Chile, en 1990 no ha dejado de criticar a una transición que ha tildado de transacción, vertiendo de manera impenitente los más demoledores y certeros diagnósticos en conversaciones, libros dialogados, ensayos, cartas abiertas y, por supuesto, en su poesía. Una palabra impregnada con el permanente combustible del valor moral de la indignación razonada.

Se enclaustró en su amplio departamento ubicado frente al Parque Forestal, en el año 1997. Desde entonces, se dedica a leer y a escribir y… a rabiar.

Un Gran Ratón

Cada día, Armando Uribe escribe sus versos en libretas de apuntes. Siempre números redondos, sean 20 ó 30, incluso 40 cada día, que denotan un gozo por la escritura y también una disciplina. Sus más de cincuenta libros son el reflejo de un trabajo incesante con la palabra, cualquiera sea la forma que tome, prosa o versos partidos. El último, cuyo título es HACHE CON Cé está dedicado a su padre y contiene “dos libros privados entregados al público”. De una exquisita factura y editado por la Editorial Éditions du relief, que pertenece a su hijo, Armando, que vive en París, en su portada lleva un mosaico del siglo I DC, en el que aparece una figura humana de marcado esqueleto y recostado sobre la leyenda griega gnothi seautón, conócete a ti mismo. Es la postura corporal e intelectual que lo representa en su decisión de recluirse en su hogar desde hace 18 años.

HACHE surge a partir de un comentario de su otro hijo, Pedro Uribe Echeverría, sobre el Cé, libro que es también reproducido a continuación, el que, según se explica en la edición, corresponde a un Tombeau, un monumento funerario dedicado a Cecilia Echeverría, su mujer que falleció hace 14 años. Y se hacen así presente, otras claves de la vida y la escritura de Armando Uribe Arce, el amor y la religión. “Me persigné desde muy niño/ y no dejé de hacerme el signo/ nunca jamás, era una seña/ física y no de un sueño en que se sueña/ con otro mundo: es un designio/ de ser crucificado con cariño”, y creo en eso, creo que persignarse significa, no en un deseo real – aunque sea un gesto real- de ser crucificado con cariño.

Y esas palabras que como balas mortíferas salen en contra de la estupidez y la tontera, se devuelven y se clavan en su propio pecho, en su propia poesía: “La tontería, más que la pereza/se hace mi gran pasión (la máxima francesa/ dice que la mayor es la flojera). Me interesa / la tontería por mi condición/ de tonto como un mico: es vocación/ desde mi infancia el ser, no un mono sino un / gran ratón”.

Obras de Armando Uribe, consignadas por Wikipedia

  • Transeúnte pálido, poesía, Ediciones del Joven Laurel Santiago, 1954; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • El engañoso laúd, poesía, Ediciones del Joven Laurel Santiago, 1956; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • De los delitos calificados por el resultado, Universitaria, 1957
  • Los obstáculos, poesía, Ediciones Rialp / Adonais, Madrid, 1961
  • Una experiencia de la poesía: Eugenio Montale, ensayo, Centro de Investigaciones de Literatura Comparada, Universidad de Chile, prensa de la editorial Universitaria, Santiago, 1962
  • Pound, ensayo, El Espejo de Papel, Cuadernos del Centro de Investigaciones de Literatura Comparada, Universidad de Chile, prensa de la editorial Universitaria, Santiago, 1963; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • Extradición Walter Rauff, 1965.
  • Repertorio de palabras de la ley penal chilena, 1965
  • Posesión minera, 1965
  • Los veinte años, 1965
  • Léautaud y el otro, ensayo, Centro de Investigaciones de Literatura Comparada, Santiago, 1966
  • Dominio minero, 1966
  • No hay lugar, poesía, colección Letras de América, Universitaria, Santiago, 1971; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • El libro negro de la intervención norteamericana en Chile, ensayo, Siglo XXI Editores, México, 1974; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • Ces messieurs du Chili, Éditions de la Différence, París, 1978 (en francés) — “Caballeros” de Chile, LOM, Santiqgo, 2003 * Por ser vos quien sois, poesía, Universitaria, Santiago, 1989; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • Antología de Ezra Pound-Homenaje desde Chile, 1995
  • Alone, la sombra inquieta, 1997
  • Odio lo que odio, rabio como rabio, poesía, colección El Poliedro y el Mar, Universitaria, Santiago, 1998; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • Carta abierta a Patricio AylwinPlaneta, Santiago, 1998
  • Las brujas de uniforme, 1998
  • Imágenes quebradas, 1998
  • Los ataúdes-Las erratas, 1999
  • Las críticas de Chile, Be-uve-dráis Editores, Santiago, 1999; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • El accidente Pinochet, diálogos con el filósofo Manuel Vicuña; Editorial Sudamericana, Santiago, 1999; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • A peor vida, poesía, LOM, Santiago, 2000
  • Contra la voluntad, Be-uve-dráis, Santiago, 2000
  • El fantasma de la sinrazón & El secreto de la poesía, ensayo, Be-uve-dráis, Santiago, 2001; descargable legalmente desde el portal Memoria Chilena
  • La inquietante extrañez, 2001
  • Verso bruto, 2002
  • Carta abierta a Agustín Edwards, LOM, Santiago, 2002
  • Memorias para Cecilia, memorias, Sudamericana, Santiago, 2002
  • Diario enamorado, 2003
  • Cabeza de vaca, 2003
  • El criollo en su destierro, 2003
  • Obras reunidas (1951-1989), Tajamar Editores, 2004
  • Las críticas en crisis, 2004
  • ¿Qué debo hacer?,
  • 50 años de poesía (Cds antología oral, 3 volúmenes, sello Leutun, 2004
  • De muerte, Universitaria, Santiago, 2004
  • Conversaciones en privado, entre Armando Uribe, Miguel Vicuña y Eduardo Vassallo; Editorial Cuarto Propio, Santiago, 2004
  • El viejo laurel, antología poética, selección y prólogo de Juan Cristóbal Romero; Ediciones Tácitas, Santiago, 2004
  • Desdijo, 2005
  • Insignificantes, 2005
  • Ahorcón, 2005
  • Te amo y te odio, poesía erótica, Ediciones UDP, Santiago, 2005
  • La fe el amor la estupidez, 2006
  • De memoria = By heart = Par coeur (después de Memorias para Cecilia), Tajamar, Santiago, 2006
  • Coloquio del oro y del moro, Catalonia, Santiago, 2006
  • De nada, diario en verso, LOM, Santiago, 2006
  • Apocalipsis apócrifoGrupo Editorial NormaBarcelona, 2006
  • Ídem, Ediciones Derrame, Talca, 2008
  • Hecho polvo, 2009
  • Vergüenza ajena (antipática, tonta y fea), 2010
  • Baba, Editorial MAGO, 2010
  • Nunc, poesía, ilustrado con sus dibujos y collages de su fallecida esposa, Cecilia Echeverría; Editorial CIEM, Santiago, 2011
  • Hastío: o variaciones sobre lo mismo, Universitaria, Santiago, 2011
  • La vanidad de la soberbia, Catalonia, Santiago, 2017
  • Antología errante, Lumen, Santiago, 2017

Niño Terrible

En el Chile actual, donde el dinero es signo de estatus social, Uribe Arce ha sido un constante hostigador de los sectores más pudientes. “Yo creo que el pueblo tiene más dignidad que gente que hace fortunas y que son ricachos”.

Hablando o escribiendo, Armando Uribe está constantemente embistiendo. La escritura es una forma de ganarse la vida, en Armando Uribe ha sido una forma de vida, pero también de muerte. “No he matado a nadie aún pero, en cierto modo, uno mata psicológicamente con lo que habla y con lo que escribe. No todo el tiempo, pero se da el derecho de eliminar y de aniquilar. Las palabras no son siempre agregados, propinas ni previos que se da el ser humano respecto de los demás, si no que, muchas veces, son veneno. Y yo creo ser bastante aficionado a envenenar mi lengua… y finalmente, por donde pecas, pagas”, dice recordando el antiguo refrán que en él se hizo carne. Hace unos años, le fue diagnosticado cáncer de lengua, “perfectamente justificado”, en su opinión, “porque soy mala lengua y lo reconozco desde niño. Siempre he sido mala lengua, pretendiendo insultar o enfurecer a los demás”. De manera milagrosa, el cáncer desapareció.

En la casa de los Uribe Arce, sin embargo, habían ciertos juegos que estaban prohibidos, uno de ellos era el Metrópoli. “Ahora me doy cuenta porqué: era la enseñanza del capitalismo y el elogio al capitalismo. Porque ese juego, Metrópoli se trataba de juntar dinero. Mi madre cuando hablaba (porque no hablaba mucho), y hablar de plata era mal visto, era sucio, se refería a ella como la cochina plata”.

El Asco

Pero los tiempos han cambiado y hablar de dinero hoy en Chile es “casi religioso, sin el casi”, dice. Un giro que se ha producido en la historia reciente de nuestro país y entonces, Armando Uribe toma la palabra, como buen profesor, y hace una relación desde la fundación de nuestra Patria. “Desde que Chile es Chile, desde que tuvo ese nombre, el país ha sido un país distinto a los demás de América. Me refiero de América del Sur, porque yo aprendí que el sur de América empezaba en la frontera de México con Estados Unidos, que se llamaba en esa época Río Bravo. Esos somos los latinoamericanos y en este continente, nosotros fuimos algo distinto a los demás, porque no producíamos riqueza. Nuestro territorio, sin embargo, no era ambicionado porque en sí mismo tuviese minas de oro, si bien es cierto que con el tiempo se descubriría algo de plata. La población misma era molesta para los conquistadores. Fíjese usted que en todas las Américas, desde Colón en adelante, sólo en un lugar hubo resistencia a la conquista menor que la chilena, y fue la de los Chichimecas, al norte de México. Ahí resistieron 60 años, pero en todo el continente sudamericano Chile fue el único que lo hizo más tiempo. Digo Chile, porque los mapuches- llamados araucanos con nombre literario y de poesía- resistieron desde el comienzo y la resistencia terminó sólo parcialmente (puesto que ahora aún quedan restos de resistencia), sólo en mil ochocientos ochenta y tanto, de modo que fue un país que necesitaba guerra para existir. En vez de dar riqueza al Imperio español, Chile les costaba dinero y tuvieron que establecer, caso primero en toda América, un ejército particular pagado. Un ejército oficial en el sur para seguir combatiendo a los mapuches. Repito: duró siglos de siglos y, por lo tanto, el país era odioso. Ahora bien, ¿por qué España tuvo tanto interés en defenderlo, si les costaba dinero y no le producía riqueza? La razón la explica mejor el historiador francés Pierre Chaunu, a quien conocí durante el período en que yo hice clases en la Universidad de París, la Sorbonne Panteón. Su principal libro se llama Sevilla y el Atlántico, donde expone que el motivo porque se quería tener soberanía sobre el territorio que se llamó Chile era impedir que hubiese enclaves militares y navales holandeses o ingleses en la costa chilena que pudiesen atacar lo que verdaderamente tenía valor, que era el Virreinato del Perú”.

Invitados de Piedra

Entonces, resuena de fondo ese poema partido de su libro NUNC publicado en 2010, un título que no significa Nunca sino que es una palabra altina que significa Ahora y cuya actualidad puede dejar perplejo al lector:

“Mi país me da vergüenza.
Desde el golpe de Estado el 73
a través de la continuidad
de 1990 hasta hoy, setiembre
de 2010. No es “vergüenza
ajena”; es “propio” este impudor
sin culpa real. Seguirá hasta
morir. Es lastimoso, vergonzante”.

Armando Uribe se defiende y dice que él no es responsable de estos delitos, como algunos le apuntan, y de lo que provoca escándalo. Que es una reacción suya, y que, como bien lo dice la palabra asco, “es aquello de lo que uno quisiera desligarse pero no puede porque uno lo está mirando, lo está tocando”. Y esto lo viene denunciando en sus múltiples libros de versos, prosa o dialogados desde hace más de dos décadas que han ido anunciando las crisis financieras y morales de este Chile post dictadura que, a pesar de los hechos, no parecieran terminar. “Yo quisiera que hubiésemos llegado a un fondo, ojalá que fuera así, pero me temo que todavía no se ha producido. Y es que se ha ido formado una clase, una clase empresarial, pero no es una clase social en el sentido social verdadero, como la burguesía europea, que se podría decir que es una burguesía que fue ganada como consecuencia de las luchas sociales y que trabajó durante siglos. Eso no existe en Chile. Pero dejemos eso de lado: la fortuna y el poder no dependen sólo de la historia, sino que provienen de actos realizados por personas y familias en el tiempo histórico preciso con fecha, y en nuestro país son actos que – tal vez al igual que en otras partes de América, pero no en Europa- provienen de actos que han sido delitos, crímenes. Incluso con consecuencias mortales para las víctimas, esas consecuencias mortales no provienen de que los ricos hayan asesinado a mano al pobre, pese a que esto también ocurre, y ha ocurrido históricamente: cuando ha habido grandes huelgas y levantamientos sociales y se ha matado simplemente. Pero también ocurre todos los días, que los chilenos ricos van matando a los más débiles, a los más pobres y eso es lo que produce el asco”.

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