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En la medida de lo imposible

Una Constitución que huya de los leguleyos y de los guardianes de tanta norma y tanto inciso y tanta letra chica, una Constitución que aplique el sentido común de proteger en primer lugar a los más débiles, una Constitución con todos, todos, todos los colores de la paleta, una Constitución feminizada porque estamos podridos de tanta testosterona, una Constitución que tolere todas las excepciones y márgenes y divergencias, una Constitución sin iglesias ni emblemas marciales ni refranes militares, una Constitución que abarque las voces posibles y las voces imposibles, una Constitución plurisexual y plurinacional y pluritodo, una Constitución que abra y no cierre, que tolere y no castigue, que escuche y no grite, una Constitución en la medida de lo imposible.

Pablo Azócar, escritor

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