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APOSTILLAS AL TIEMPO DE PANDEMIA

Fotografía, Agencia Uno.

Por Augusto Varas, en La Mirada Semanal, 14 al 21 de mayo 2020

Han pasado más de dos meses desde el 3 de marzo cuando se identificó al primer contagiado por COVID-19 en el país. En este corto período hemos observado diversas reacciones sobre cómo enfrentar la pandemia, oficializada como tal el 11 de marzo por la Organización Mundial de la Salud. La cuarentena y el confinamiento dificultan una visión de conjunto tanto de su desarrollo como de sus efectos. Pero llama la atención que a pesar de la incertidumbre a inicios del contagio, la posible segunda ola, y su desigual desarrollo en diversas latitudes ya se afirmen conclusiones y proyecciones a futuro.

Al tiempo que evitaremos este sesgo consignaremos algunos rasgos significativos que ameritan ser identificados como antecedentes importantes de las reacciones gubernamentales y sociales observadas en este corto período, para que no pasen desapercibidos en futuros análisis más comprehensivos del fenómeno y del cómo éste impactó temporal o permanentemente a la sociedad chilena. Tal es el limitado propósito de estas acotaciones o apostillas.

Estado y Gobierno

Adoptando una orientación proactiva, a fines de enero el Primer Ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, inició las acciones contra la primera ola de la pandemia en su país afirmando que “La salud pública no debe ser, no puede ser (solo) un asunto personal; exige un estado socio”.[1] Esta concepción del Estado le ha permitido enfrentar la crisis sin pagar altísimos costos. En nuestro caso el debilitamiento por décadas del Estado ha dificultado enfrentar la pandemia de mejor forma. Estas debilidades se han expresado en diversos niveles.

Demora en iniciar acciones. El rol central del Estado organizando todos los recursos públicos y privados para la protección de la población tuvo su más clara expresión en la declaración del “Estado de Excepción de Catástrofe” decretado por el gobierno el 18 de marzo, quince días después de la primera alarma y una semana post alarma de la OMS. A pesar de las declaraciones del Ejecutivo de una muy anticipada preparación para enfrentar la crisis, esta demora significó dilatar la implementación de las medidas pertinentes y la puesta en vigor de las etapas sucesivas de control, especialmente la temprana demanda de alcaldes, Colegio Médico y de la CUT por cuarentena y cierre total en la Región Metropolitana y otras ciudades.

especialmente la temprana demanda de alcaldes, Colegio Médico y de la CUT por cuarentena y cierre total en la Región Metropolitana y otras ciudades.

Y recién a mediados de abril, cuando el público ya estaba buscando desesperadamente productos para protegerse del contagio, el SERNAC instaló el sitio “Cotizador de Productos Básicos por Coronavirus”, con información geo referenciada mostrando la disponibilidad de remedios y medios de protección al virus.[2]

Manejo de crisis. Una falla permanente ha sido la incapacidad – o inexistencia – de un centro de gobierno sólido y consistente capaz de manejar eficazmente la crisis tanto a nivel de la Presidencia como del ministerio de Salud. Esto se ha expresado en los desatinados comentarios y acotaciones del Presidente, los contradictorios mensajes de mantener una vida social con distancia versus “tomándose un café”, como la afirmación de un aplanamiento de la curva, la vuelta a clases, la apertura/cierre de centros comerciales, la nueva normalidad y el regreso seguro, cuando los datos mostraban un aumento sostenido de los contagios. Lo mismo ha sucedido al interior del ministerio de Salud, donde el ministro coordinador escuchando solo a sus más cercanos ha formulado declaraciones controvertidas, generando innecesarias polémicas, limitando la información, anunciado y defendiendo asertivamente medidas que posteriormente ha tenido que dejar en nada como fue el caso del programado carné COVID.

anunciado y defendiendo asertivamente medidas que posteriormente ha tenido que dejar en nada como fue el caso del programado carné COVID.

Estas dificultades no solo fueron errores comunicacionales, sino que expresaron serios problemas de coordinación reflejando las tensiones políticas internas que se organizan en torno a los polos que orientan las políticas públicas a ser implementadas. Por una parte, quienes ponen el énfasis en impedir un mayor deterioro de la economía y su relativa recuperación y, por el otro, quienes se focalizan en la salud de la población y sus expectativas de vida. Actores e influencias opuestas en este escenario son, por una parte, asociaciones empresariales como la Cámara Chilena de la Construcción, la del Comercio, la Confederación del Comercio Detallista y Turismo. Por la otra, los alcaldes, el Colegio Médico, la CUT, académicos, organizaciones sociales y expertos

Insuficientes medidas económicas. A pesar que el Banco Mundial ha indicado que los países deben “proteger las fuentes estratégicas de empleo [y] deben tratar de recuperar su agenda de desarrollo, con el empleo y la transformación económica como pilares fundamentales”[3], las medidas económicas del gobierno no han sido suficientes como para aliviar los efectos sobre las condiciones de vida de los sectores de más vulnerables.

Por estas razones, el “Foro de Desarrollo Justo y Sostenible”ha criticado las medidas gubernamentales y propuesto nuevas políticas para atenuar la crisis del empleo y pobreza:

“el gasto público está aumentando menos que con ocasión de la crisis subprime de 2009 […] Los programas de emergencia que ha planteado el gobierno, como porcentaje del PIB, son muy inferiores a los de la mayoría de los países europeos, de USA y también de Perú […] La deuda pública chilena se encuentra en los niveles más bajos de la OCDE y de América Latina. Hay espacio para que esta deuda crezca en varios puntos del PIB […] Chile cuenta con Fondos Soberanos por US$ 22.000 millones, que supera lo que disponen el resto de los países de la región. Esto representa un 7,3% del PIB […] Chile tiene espacio razonable para elevar el gasto público en al menos 5 puntos del PIB, sin grandes complicaciones macroeconómicas. Más aún, estos recursos (cercanos a US$ 15 mil millones) permitirían que: la cuarentena sea más efectiva, asegurando que millones de trabajadores formales e informales se queden efectivamente en casa pues el Estado le aseguraría ingresos para financiar su alimentación y gastos básico; muchas más Pymes puedan protegerse de la quiebra”.

Sin embargo, este rol del Estado no es percibido de la misma forma por algunos economistas de derecha que, sacando apresuradamente lecciones de la pandemia, afirman que “No tiene sentido, por ejemplo, construir hospitales que estarán la mayor parte del tiempo ociosos. Se requiere movilizar recursos cuando las necesidades crecen sobre lo habitual, disponiendo de nuevos hospitales dentro de los actuales, y utilizando las instalaciones privadas si están disponibles”.[4]

La negativa del gobierno por ampliar las medidas económicas de alivio a los sectores sociales más vulnerables se entiende a la luz de su búsqueda de soluciones sin incrementar la deuda pública al punto de perjudicar la capacidad crediticia empresarial internacional. Al mismo tiempo, trata de impedir el aumento de presiones por nuevos cambios tributarios para pagar la deuda y financiar la recuperación.

La negativa del gobierno por ampliar las medidas económicas de alivio a los sectores sociales más vulnerables se entiende a la luz de su búsqueda de soluciones sin incrementar la deuda pública al punto de perjudicar la capacidad crediticia empresarial internacional.

Datos. Una permanente falla gubernamental en la crisis ha sido la falta y poca confiabilidad de los datos, los que fueron puestos en línea, por primera vez, el 30 de marzo. A partir de esa fecha el país tuvo acceso a las bases de datos oficiales[5], así como a una base geo referenciada del Ministerio de Bienes Nacionales conteniendo información agregada por comunas.[6] A inicios de abril se conoció el número de exámenes informados y solo desde el 2 se mayo se incorporó la información desgregada por comunas.[7]

solo desde el 2 se mayo se incorporó la información desgregada por comunas.

Fruto de la ausencia de información abierta de datos el Instituto Milenio Fundamentos de los Datos congeló su participación en la Mesa de Datos Covid-19 convocada por el Ministerio de Ciencia, “al menos hasta que dicha iniciativa cuente con la información requerida para que la ciencia pueda realizar su labor”. En un análisis de su actuación, establecieron que:

Fruto de la ausencia de información abierta de datos el Instituto Milenio Fundamentos de los Datos congeló su participación en la Mesa de Datos Covid-19 convocada por el Ministerio de Ciencia

 “Lamentablemente, durante esta crisis ha quedado en evidencia que los principios mencionados más arriba no son prioritarios para las autoridades sanitarias. Pareciera ser que la repercusión política que podría generar el hacer ciertos procesos auditables por la ciudadanía, se antepone al objetivo fundamental de enfrentar la pandemia con las mejores herramientas de las que disponemos, llevándonos a tener a científicos, expertos y la ciudadanía sin poder contar con datos importantes […] parece urgente que el Ministerio de Salud dé acceso desagregado y anonimizado a los datos sobre pacientes, sospechosos y descartados de estar contagiados por Covid-19, y a los datos sobre personas testeadas, positivos y negativos […] en los próximos meses será necesario trabajar sobre el problema de trazabilidad.”[8] 

Por su parte, Espacio Público criticó las cifras gubernamentales del 13 de abril que sugerían una caída abrupta en el número de nuevos contagios en el país y Región Metropolitana y mostró que los datos oficiales entregados señalaban tendencias diferentes a las indicadas por la autoridad: “Las conclusiones que se infieren de estas figuras son mixtas. Por una parte, menos casos en dos de las regiones donde el número de contagios venía creciendo rápidamente. Por otra, una aceleración del crecimiento de casos en la RM.”[9]

Actualmente, el Colegio Médico continúa insistiendo en la entrega de bases de datos anonimizadas al grupos de expertos.[10] En la medida que las políticas para contener y eliminar el contagio dependen en gran medida de los datos que se tenga al respecto, la falta de confianza en la información proporcionada por el gobierno agudiza las tensiones entre los diferentes actores proyectando una imagen de desorden que en la sociedad que produce confusión, deslegtimación de las políticas implementadas e indisciplina ciudadana.

Actualmente, el Colegio Médico continúa insistiendo en la entrega de bases de datos anonimizadas al grupos de expertos.

Exámenes y casos informadosLa relación positiva entre exámenes y casos nuevos ha continuado alta. Los coeficientes de correlación entre nuevos casos y exámenes informados a nivel nacional (0,88) muestra que a más exámenes informados más casos aparecen, lo que ha señalado la necesidad de ampliar significativamente los exámenes. 

De acuerdo a la OCDE[11], para la cobertura de diagnóstico al 4 de mayo en Chile se habían realizado 10,4 exámenes por 1.000 personas, siendo el promedio de los 37 países de la OCDE de 27,4 por 1000, casi tres veces más que en nuestro país. De aquí la demanda de parlamentarios para que se incrementen los exámenes hasta 20.000 por día.

De acuerdo a la OCDE, para la cobertura de diagnóstico al 4 de mayo en Chile se habían realizado 10,4 exámenes por 1.000 personas, siendo el promedio de los 37 países de la OCDE de 27,4 por 1000, casi tres veces más que en nuestro país. 

Capacidad científica instalada.

Durante la primera ola, Corea del Sur ha sido una de las experiencias mas exitosas en contener la pandemia: “La República de Corea, que pudo controlar en forma muy rápida la epidemia de COVID-19, tiene la ventaja de tener algunas de las compañías que producen los reactivos para detectar el virus”.[12] Junto con la detección masiva y gracias a una vasta red de laboratorios pudo “aplicar las pruebas para saber si los ciudadanos estaban infectados o no con el apoyo de más de cien laboratorios para dar los resultados”.[13]

En nuestro caso la capacidad científico-técnica del país se ha mostrado altamente deficitaria durante la pandemia, lo cual es resultado, en parte, de la más baja inversión en Investigación y Desarrollo (I&D), en relación al PIB y per cápita de todos los países de la OCDE.[14] Esta gran falla en el desarrollo del país ha tenido negativos efectos en esta no anticipada crisis.

la más baja inversión en Investigación y Desarrollo (I&D), en relación al PIB y per cápita de todos los países de la OCDE.[14] Esta gran falla en el desarrollo del país ha tenido negativos efectos en esta no anticipada crisis.

Con todo, gracias a un sistema estatal de salud, que si bien ha sido fuertemente debilitado en su infraestructura, y al compromiso de su personal, éste ha podido desempeñar un rol central en el manejo de la pandemia, razón por la cual hasta el momento Chile es el segundo país de la OCDE con la menor letalidad por COVID-19 (1,06% al 11 de mayo). Esta capacidad se verá desafiada en los próximos días cuando el incremento de los contagiados llegue a su tope.

Sociedad civil

El papel de la sociedad civil aportando a la solución de estas catástrofes es un tema global. Así, en Francia se afirma que “Lo que muestra la crisis actual, como las crisis anteriores, incluidas las más pequeñas, es la necesidad de ir más allá de un concepto centrado en el Estado. […] Su organización le otorga capacidades de intervención únicas. Pero esto no es suficiente. Las iniciativas que están surgiendo localmente, y que luego deberían identificarse y analizarse, demuestran la existencia de numerosas capacidades en la sociedad francesa en las que tendremos que confiar en el futuro.”[15] De igual forma, en Corea del Sur “La sociedad civil del país, incluidas las organizaciones no gubernamentales y los sindicatos, desempeñaron un papel fundamental al monitorear de cerca la situación, ayudar a controlar a las autoridades y llegar a los grupos sociales más vulnerables”.[16]

Esto no ha sucedido en el país. A mediados de marzo la CUT solicitó al gobierno convocar al Consejo Superior Laboral que reúne a Gobierno, empleadores y trabajadores para elaborar un Plan de Emergencia Nacional y a fines del mismo mes la CUT de Valparaíso pidió el establecimiento de una Mesa Social COVID-19, con el fin de “exigir la cuarentena de las familias, proponer al Gobierno Regional soluciones para todas las realidades laborales que sustentan las familias de la provincia y región”.

Veinte días después del primer contagiado, el Ejecutivo convocó -sin la presencia de los trabajadores- a la Mesa Social COVID-19 liderada por el ministro del Interior e integrada por el ministro de Salud, el de Ciencias, representantes de la Asociación de Municipalidades de Chile, la Asociación Chilena de Municipalidades, la Asociación de Municipios Rurales, los rectores de la Universidad Católica y de Chile, una ex ministra de Salud, un ex presidente de Colegio Médico, el representante de la OMS/OPS en Chile, y la presidenta del Colegio Médico. Esta última con una destacada participación haciendo públicamente presente las deficiencias observadas en la conducción gubernamental del proceso.

Fuera de esta instancia de interacción con actores no gubernamentales el Ejecutivo no ha establecido una gama más amplia de vínculos y retroalimentaciones con la sociedad civil. Esto llevó a un amplio grupo de médicos y académicos de diversas disciplinas a enviar una carta abierta al Presidente de la República, solicitando:

“-Declarar como estratégica a la industria productora de insumos médicos y a quienes los abastecen de materias primas en Chile.

-Ofrecer un subsidio para aquellas empresas nacionales que ya producen estos insumos, así como los que quieran a la brevedad reconvertirse o iniciar este tipo de producción, así como a las universidades y laboratorios que investigan en este terreno. Todos ellos con sus debidas certificaciones. En especial para hacer o convertir ventiladores mecánicos.

-Establecer precios justos en el mercado nacional para estos insumos médicos.

-Exportar insumos médicos para ayudar a otros países una vez que Chile haya asegurado la satisfacción de sus necesidades.

-Enviar un proyecto de ley con suma urgencia al Congreso Nacional para contar a la mayor brevedad con una legislación apropiada al respecto.”[17]

Actuando por defecto, la presidenta del Senado, Adriana Muñoz, informó que “el Senado y la Cámara de Diputados inauguró a inicios de mayo la Mesa Género Covid-19 con más de 30 organizaciones de la sociedad civil, municipios y mundo académico para realizar un diagnóstico de la condición de la mujer en medio de la pandemia y definir estrategias para intervenir fundamentalmente en los territorios e ir en protección de lo que está pasando con las mujeres en materia de violencia intra familiar, salud mental, todos los temas de salud sexual y reproductiva, el trabajo, las mujeres jefas de hogar, y de esa manera ir construyendo políticas públicas y una legislación que nos permita tener protección a las mujeres en situaciones de catástrofes como la que estamos viviendo hoy día”.[18]

el Senado y la Cámara de Diputados inauguró a inicios de mayo la Mesa Género Covid-19 con más de 30 organizaciones de la sociedad civil, municipios y mundo académico

El rechazo del gobierno a sumar fuerzas convocando a diversas organizaciones sociales muestra el profundo rasgo elitista y tecnocrático que lo caracteriza despotenciando el esfuerzo nacional para enfrentar la crisis.

El rechazo del gobierno a sumar fuerzas convocando a diversas organizaciones sociales muestra el profundo rasgo elitista y tecnocrático que lo caracteriza despotenciando el esfuerzo nacional para enfrentar la crisis.

Pobreza

Tal como lo planteó José Luis Ugarte[19], la principal consecuencia de esta pandemia ha sido el reconocimento del protagónico rol del mundo laboral. A pesar del aumento de la robotización y el concurso de la inteligencia artificial las economías del mundo no se mueven sin los trabajadores.

A pesar del aumento de la robotización y el concurso de la inteligencia artificial las economías del mundo no se mueven sin los trabajadores.

Este sector depreciado, con bajos niveles salariales, débil organización sindical y sus hogares endeudados muestra, por contraste, cuan fundamental es la protección social -ingresos adecuados, la educación, la salud y vivienda digna- de amplios sectores sociales para enfrentar de buena forma estas emergencias y minimizar los costos humanos y económicos asociados. Esto por dos razones: para que los sectores más vulnerables tengan el respaldo suficiente como para sobrevivir la crisis sin una enorme pérdida de ingresos arriesgando una vuelta a la pobreza e indigencia; y para que el peso de la recuperación económica no recaiga en forma desproporcionada sobre sus hombros.

Desde el punto de vista territorial la pandemia se ha hecho más aguda a medida que ha avanzado hacia los sectores residenciales más pobres. En el caso de los exámenes PCR, por ejemplo, Héctor Cossio destaca que éstos “no están dirigidos homogéneamente a toda la población del país, siendo distribuidos de mejor manera en las comunas de mayores ingresos. Esta situación produce un efecto de sobrerrepresentación de las comunas más ricas en las estadísticas oficiales”.[20] Situación que se está sincerando en estos últimos días a medida que el número de contagiados ha aumentado significativamente en las comunas del sur y poniente de Santiago.

Desde el punto de vista territorial la pandemia se ha hecho más aguda a medida que ha avanzado hacia los sectores residenciales más pobres.

A esta subrepresentación de contagiados en los sectores más pobres se suma el hacinamiento en campamentos y cités lo que “devela deficiencias estructurales que se agudizan frente a la crisis sanitaria que atraviesa el país y que pone nuevamente en primer plano la desigualdad por la falta de acceso a la vivienda que afecta a miles de familias en el país”.[21]

“devela deficiencias estructurales que se agudizan frente a la crisis sanitaria que atraviesa el país y que pone nuevamente en primer plano la desigualdad por la falta de acceso a la vivienda que afecta a miles de familias en el país”.

Con todo, cabe destacar los esfuerzos en materia de alimentación (ollas comunes), educación y control del contagio y medidas sanitarias en algunos barrios de bajos ingresos y campamentos en el país, como en el caso de Nuevo Amanecer Latino en Antofagasta.

Reflexionando sobre el futuro, Carlos Peña señalaba que del “momento redistributivo” que el país había observado desde 1990, a causa de la pandemia se tendría que entrar a la “política del escepticismo”, ya que “para tener algo bueno hay que aceptar la porción mala”. [22] El problema es cómo evitar que en la próxima etapa de recuperación la porción más mala la tengan que cargar los trabajadores y sectores de más bajos ingresos.

El problema es cómo evitar que en la próxima etapa de recuperación la porción más mala la tengan que cargar los trabajadores y sectores de más bajos ingresos.

Empresarios

Las reacciones empresariales frente a la crisis económica provocada por la pandemia han sido diversas. Por una parte, se tiene el caso de la empresa de colchones Rosen (2.500 trabajadores) que no se acogió a la suspensión temporal del contrato manteniendo a los trabajadores con el 100% de las remuneraciones durante marzo y abril. Desde sus hogares éstos siguieron trabajando en la fabricación de mascarillas y elementos de protección los que fueron donados a diferentes instituciones. De igual forma, otras empresas como CasaIdeas y Grupo Patio han protegido a sus trabajadores y locatarios, respectivamente. Por su parte, la Confederación de la Producción y el Comercio generó un “Fondo Privado de Emergencia para la Salud”, de más de US$100 millones contra el cual ya llegaron al país 117 respiradores desde China.

Sin embargo, las acciones que han concentrado la atención pública han sido las de grandes corporaciones como Cencosud Shopping S.A. que al tiempo que se acogía a la ley de protección del empleo repartía más de US$110 millones correspondiente al 80,2% de las utilidades líquidas distribuibles del ejercicio 2019. De igual forma, LATAM acogiéndose a la misma ley repartió más de US $57 millones. De acuerdo a Camilo Huneeus, “Con este dinero Cencosud pudo haber repartido $1.4 millones de pesos entre cada uno de sus empleados. Latam hizo lo mismo, pudiendo haber repartido $1.1 millones de pesos entre cada uno de sus empleados”.[23]

Esta conducta empresarial fue duramente criticada incluso por el ministro de Hacienda, Ignacio Briones: “No se entiende ocupar este instrumento de emergencia y al mismo tiempo entregar utilidades sobre el mínimo legal (30%), son señales contradictorias que a los chilenos y al Gobierno les cuesta entender”. Briones cuestionó “que en esas circunstancias […] usted reparta un dividendo (80% de las utilidades) que es casi tres veces lo legal (30%), la verdad que las dos cosas no conversan y me parece que eso es bastante evidente”.[24] Ante lo cual el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, Juan Sutil, confesó: “yo no veo donde está el pecado”.[25]

Producto de la generalizada condena a este tipo de práctica Cencosud anunció que no se acogería a Ley de Protección del Empleo y que pagaría los sueldos de los trabajadores reintegrando las sumas utilizadas a la Administradora de Fondos de Cesantía. De esta forma, el consorcio Paulman confesaba de hecho su mala práctica empresarial. Para evitar estas conductas el Congreso aprobó el proyecto de ley que prohibe el reparto de utilidades de empresas que se acojan a la ley de protección del empleo.

De esta forma, el consorcio Paulman confesaba de hecho su mala práctica empresarial. Para evitar estas conductas el Congreso aprobó el proyecto de ley que prohibe el reparto de utilidades de empresas que se acojan a la ley de protección del empleo.

Otra muestra de este tipo de conducta fue la de Ripley, en la que 8 mil de los 12 mil trabajadores de la firma fueron estimulados con un bono de $150 mil pesos a firmar el “Pacto de Suspensión Laboral” y como los ingresos del seguro de desempleo no llegaban en fecha, la empresa ofreció -solo a estos trabajadores- un préstamo en 10 cuotas, sin interés, apagar a contar de enero de 2021. Quienes no firmaron el pacto quedaron sujetos a un probable despido y a reducciones salariales.[26]

Fuerzas Armadas

La acusada tendencia del Presidente Piñera -en sus dos administraciones- de involucrar a las FF.AA. en labores de orden interno encontró una nueva oportunidad con ocasión del Estado de Excepción de Catástrofe. Reiterando un lenguaje bélico afirmó: “sabemos que el coronavirus es un enemigo poderoso, cruel, implacable y que nos respeta a nadie”, siendo seguido más tarde, por su ministro de Salud, quién anunció el inicio de la “Batalla de Santiago” al poner en cuarentena a 12 comunas de Santiago anticipando que “esta guerra va para largo y sus batallas van a ser muchas y muy cansadoras”.

Reiterando un lenguaje bélico afirmó: “sabemos que el coronavirus es un enemigo poderoso, cruel, implacable y que nos respeta a nadie”, siendo seguido más tarde, por su ministro de Salud, quién anunció el inicio de la “Batalla de Santiago” al poner en cuarentena a 12 comunas de Santiago anticipando que “esta guerra va para largo y sus batallas van a ser muchas y muy cansadoras”.

El uso de las fuerzas armadas en labores policiales durante el estado de catástrofe ha replanteado el tema de su efectiva “polivalencia” aplicada a tareas no profesionales, así como la justificación de su elevado presupuesto.

Control del orden público. Al respecto, Radio Cooperativa informaba que “durante esta última semana [primeros días de mayo] se ha evidenciado un aumento en las denuncias de delitos violentos como robos de vehículos, encerronas y asalto a farmacias, durante el horario de toque de queda en la Región Metropolitana. Las comunas que se han visto afectadas son La Florida, San Miguel, La Cisterna y Santiago, que además se encuentra con cuarentena preventiva”. [27] Por su parte, alcaldes de Renca, Santiago y Valparaíso han confirmado tal aumento de delitos.

Llama la atención que a pesar de la alta concentración de efectivos militares en la Región Metropolitana (se dice que se han movilizado a ésta brigadas del Ejército de Antofagasta y Calama) la delincuencia se haya incrementado precisamente en horas que las fuerzas castrenses estarían vigilantes.

Llama la atención que a pesar de la alta concentración de efectivos militares en la Región Metropolitana (se dice que se han movilizado a ésta brigadas del Ejército de Antofagasta y Calama) la delincuencia se haya incrementado precisamente en horas que las fuerzas castrenses estarían vigilantes.

A pesar del aumento de la dotación de vigilancia la ciudadanía no ha respetado el confinamiento adecuadamente[28], por lo que producto de la declaración de cuarentena en 25 comunas del país, el ministro de Defensa informó que se pondrían en acción 14.000 efectivos para controlar el confinamiento en estas zonas: “Estamos con toda la carne en la parrilla las fuerzas armadas y las policías, colaborando frente a este tremendo desafío que consiste en enfrentar el coronavirus y obviamente mantener el orden público y la seguridad ciudadana”.[29]

En este contexto, se ha tratado de mejorar la vigilancia en estas zonas coordinando esfuerzos entre Interior, Defensa, la Defensa de la Región Metropolitana, la Intendencia, Carabineros y la PDI, elaborando y profundizando la estrategia para intensificar la fiscalización. A esta mayor coordinación de la fuerzas armadas y de orden, se sumó el decreto que ampliaba las funciones fiscalizadoras de los inspectores municipales, facultades de policía que por ser materia de ley el decreto tuvo que ser retirado de la toma de razón.

Militarización de la Araucanía. Tal como lo ha planteado Gabriel Gaspar, el despliegue de la Brigada de Operaciones Especiales del Ejercito en la zona sur muestra las grandes fallas en la conducción civil de los estados de emergencia: “el Gobierno ha anunciado la designación de un Coordinador de Seguridad para la macro zona sur. Abarcaría a las regiones de Bío Bío, Araucanía, Los Ríos y Los lagos. En cada una de ellas además del intendente existe un Jefe de Catástrofe, un jefe militar. ¿El coordinador en que lugar de la línea de mando queda? Si mañana surgiese un disturbio, ¿el coordinador podría disponer el empleo de las tropas especiales del Ejercito? ¿Quién la lleva? Agreguemos que en el caso de la región de la Araucanía, además del intendente y del jefe militar, se designó hace mas de un mes a una Delegada Presidencial, ahora, más encima, se nombra un coordinador suprarregional”.

Esta situación muestra cuan importante será en el debate constitucional revisar a fondo las normas que regulan la dirección civil sobre las autoridades militares durante los estados de excepción.

Esta situación muestra cuan importante será en el debate constitucional revisar a fondo las normas que regulan la dirección civil sobre las autoridades militares durante los estados de excepción.

Ampliación de roles castrenses. La actual pandemia ha sido permitido a las FF.AA. agregar más argumentos a su permanente esfuerzo por ir mas allá de sus funciones profesionales invadiendo áreas de responsabilidad civil. Así, el Centro de Estudios Estratégicos de la Academia de Guerra del Ejército ha considerado que “La inteligencia nacional en un contexto epidemiológico debe comprender cómo la epidemiología y las pandemias afectan el comportamiento humano y cómo la administración de metadatos de este comportamiento puede fortalecer la alerta temprana y reducir la amenaza”. Para ello recomienda “crear un Centro Global de Análisis de Inteligencia Corona lo antes posible, que también puede ayudar a rastrear el potencial de estados rebeldes y terroristas para causar pandemias”.[30] 

Los casos antes consignados muestran que el énfasis de las autoridades en el control del orden público en medio de la pandemia tiende a privilegiar más el uso de la fuerza que la prevención, educación y persuasión a través de una efectiva y masiva campaña de educación ciudadana.

Aporte económico. Para enfrentar la crisis, la Dirección de Presupuesto ha elaborado un plan de recorte de recursos para los diferentes ministerios, siendo el de Vivienda el mayor (US$610 millones). A Defensa solo se le reducirían US$76,5 millones, un 10,5% menos que a Educación (US$85,5). Si bien parlamentarios oficialistas reclamaron por los recortes a Vivienda, no se han escuchado voces de congresistas protestando por el caso de Defensa frente a Educación.

Estos cortes replantean el tema sobre el gasto militar en el país y cuanto podría Defensa aportar a la estabilización económica. Una primera aproximación la proporciona la comparación regional entre el gasto militar como proporción del PIB, donde se tiene que Chile (1,8%) gasta más que Argentina (0,7%), Bolivia (1,4%), y Perú (1,2%); y más que el promedio de Sudamérica (1,67%) y América Latina (1,3%).[31] Sobre este punto y en el marco de la gran protesta nacional del 18/O, el Grupo de Iniciativa Sobre Defensa y FF.AA., en su declaración pública “Aporte de las Fuerzas Armadas a las Demandas Sociales”, estimó que producto de una razonable modernización de la Defensa, a partir de 2025 su menor presupuesto en régimen podría aportar recursos del orden de los US$700 millones.

Estos cortes replantean el tema sobre el gasto militar en el país y cuanto podría Defensa aportar a la estabilización económica.

Junto con el debate sobre las FF.AA. que el país necesita, su “polivalencia” en roles civiles y mando en regímenes de excepción, el presupuesto en Defensa resurge así como un tema central en el debate ciudadano.

Futurología

A pesar del poco tiempo transcurrido desde el inicio oficial de la primera ola de la pandemia ésta ha sido considerada por algunos como un hito histórico de cambio civilizatorio casi equivalente a la revolución francesa o rusa. El contagio mundial con el COVID-19 ha provocado múltiples reflexiones sobre el efecto que el virus tendrá en el futuro tanto en la sociedad global como al interior de cada uno de los países.

Setenta y cinco personalidades del mundo seleccionados por El País resumieron sus visiones sobre el futuro, sus peligros y posibilidades.[32] Y Project Syndicate hizo lo mismo compilando las de más de ochenta académicos y políticos de diversas latitudes.[33] Estas opiniones han tenido sus propias versiones en nuestro medio local.

Entre ellas se pueden distinguir las consideraciones de los “escépticos” y de los “visionarios”. Los primeros afirmando que pasada la peste se volvería a “lo normal”. Ejemplo de estos es el economista Dani Rodrik quién afirma que: el “COVID-19 puede no alterar, mucho menos revertir, las tendencias evidentes antes de la crisis. El neoliberalismo continuará su muerte lenta. Los autócratas populistas se volverán aún más autoritarios. La hiperglobalización permanecerá a la defensiva a medida que los estados nacionales reclamen espacio político. China y EE. UU. continuarán su curso de colisión. Y la batalla dentro de los estados-nación entre oligarcas, populistas autoritarios e internacionalistas liberales se intensificará, mientras que la izquierda lucha por diseñar un programa que atraiga a la mayoría de los votantes”.[34]

Por su parte los “visionarios” afirman que después del virus no hay retorno a “lo normal” y se iniciaría un mundo nuevo Entre estos se encuentra Henry A. Kissinger quién piensa que: “La realidad es que el mundo nunca será el mismo después del coronavirus. […] El esfuerzo de crisis, por extenso y necesario que sea, no debe desplazar la urgente tarea de lanzar una empresa paralela para la transición al orden posterior al coronavirus.”[35]

Al interior de los “visionarios” se agrupan dos sectores contrapuestos. Por una parte los “optimistas” que imaginan un mundo mejor generado por las reacciones positivas ante la pandemia en el que emergería un nuevo ser humano (¿el “hombre nuevo” del Ché?), se vería el fin del individualismo, se redescubriría la solidaridad y el bien común, aumentaría la cooperación y el multilateralismo; se instauraría el reparto de tareas en el hogar y la búsqueda de parejas estables; se viviría con mayor modestia y menor consumo; el incremento de la robotización, la expansión de la digitalización y el streaming serían irreversibles; y se instauraría un estado de bienestar redivivo.

Por su parte, los “pesimistas” imaginan sociedades orwelianas en las que gracias al control social y político permitido por sistemas digitales, algoritmos y redes 5G y quánticas aumentarían las amenzas a la democracia liberal, se fomentaría el fascismo y las mafias; habría una mayor oposición a las migraciones; aumentaría la irrelevancia de las Naciones Unidas y la globalización entraría en crisis, arrastrando una resignificación de lo local,  fortaleciendo el Estado nacional y el proteccionismo; se observaría una menor dependencia comercial de China y una restructuración de las cadenas internacionales de valor; y el progreso sería reversible.

En este último grupo, Slavoj  Žižek imagina que “Es posible que, en algunas partes del mundo, el poder estatal se desintegre a medias, que los señores de la guerra locales controlen sus territorios en una lucha general al estilo de Mad Max por la supervivencia, especialmente si se aceleran amenazas como el hambre o la degradación del medio ambiente. Es posible que los grupos extremistas adopten la estrategia nazi de ‘dejar morir a los viejos y débiles para fortalecer y rejuvenecer nuestra nación’ (algunos grupos ya están animando a los miembros que contrajeron el coronavirus a propagar el contagio a policías y judíos, según la inteligencia recopilada por el FBI) […] no veo otra alternativa que la de una nueva barbarie.”[36]

Si bien para los visionarios se abren escenarios tanto utópicos como distópicos, ninguno de ellos identifica las fuerzas que podrían conducir tales cambios.

Si bien para los visionarios se abren escenarios tanto utópicos como distópicos, ninguno de ellos identifica las fuerzas que podrían conducir tales cambios.

Reflexionando en torno a estas apostillas queda claro que a los pocos meses de iniciada la pandemia del COVID-19 uno de sus principales efectos ha sido replantear viejos y nuevos temas civilizatorios, así como ha estimulado la búsqueda de soluciones que no agraven las condiciones sociales, políticas y económicas preexistentes de amplios sectores de la población.

El tipo y contenido de las respuestas a estos temas dependerá de la capacidad de cada sector de crear mayorías sólidas capaces de administrar esos futuros.


[1] https://aoc.media/analyse/2020/03/17/covid-19-ou-lindigence-de-la-sante-publique-demasquee/

[2] https://www.sernac.cl/portal/619/w3-article-58435.html

[3]    https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/33555/211570SP.pdf?sequence=6&isAllowed=y

[4] Felipe Balmaceda y  Raphael Bergoeing (Universidad Diego Portales), “Siete lecciones de la pandemia”. https://kiosco.latercera.com/reader/05-05-2020-la-tercera?location=4

[5] https://www.gob.cl/coronavirus/cifrasoficiales/ Sitio para comparaciones mundiales: https://coronavirus.jhu.edu/map.html

[6] https://idechile.maps.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/6662268991094e439cee1a6f9f0e46ea

[7] https://covid19entucomuna.cl/ Al respecto, ver: Macarena Segovia, “La batalla por los microdatos del coronavirus que el Minsal se niega a transparentar a la comunidad científica”, El Mostrador, 11 mayo, 2020.

[8] Marcelo Arenas, Pablo Barceló, Claudio Gutiérrez, Juan Pablo Luna, Juan Reutter, Martín Ugarte y Eduardo Undurraga, “ Datos Abiertos para el Combate del Coronavirus”.

https://medium.com/@m”arcelo.arenas/datos-abiertos-para-el-combate-del-coronavirus-1d634db20b3f

[9] “Informe extraordinario. Análisis datos publicados en Informe Epidemiológico el día 13 de abril”. Camila Arroyo, Eduardo Engel, Diego Pardow y Pablo Simonetti. 15 de abril de 2020. https://www.espaciopublico.cl/wp-content/uploads/2020/04/EP-Informe_extraordinario_COVID_1504.pdf

[10] http://www.colegiomedico.cl/wp-content/uploads/2020/05/7mo-informe-COVID-DPE-Colmed-11.05.20.pdf

[11] https://read.oecd-ilibrary.org/view/?ref=129_129658-l62d7lr66u&title=Testing-for-COVID-19-A-way-to-lift-confinement-restrictions

[12] https://blogs.worldbank.org/es/datos/respuesta-de-corea-ante-el-coronavirus-lecciones-iniciales

[13] https://elsemanario.com/opinion/las-cadenas-de-valor-global-al-desnudo-con-el-covid-19-claudia-schatan/

[14] https://www.oecd.org/centrodemexico/estadisticas/

[15] https://aoc.media/analyse/2020/03/30/covid-19-impreparation-et-crise-de-letat/

[16] “How South Korea Stopped COVID-19 Early”, MYOUNG-HEE KIM, Apr 27, 2020. 

https://www.project-syndicate.org/commentary/how-south-korea-stopped-covid19-early-by-myoung-hee-kim-2020-04?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=3cc0bcfc1b-covid_newsletter_30_04_2020&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-3cc0bcfc1b-93569549&mc_cid=3cc0bcfc1b&mc_eid=e08f5c3748)

[17] https://www.24horas.cl/coronavirus/piden-declarar-estrategica-a-la-industria-productora-de-insumos-medicos-para-mejorar-abastecimiento-4078713

[18] https://twitter.com/_adrianamunoz/status/1258906230963216385

[19] Seminario virtual organizado por Chile 21,  “Nueva realidad laboral y económica en tiempos de pandemia” 30 de abril, 2020.

[20] Héctor Cossio, “Cruda desigualdad: número de infectados en comunas pobres se dispara, su tasa de crecimiento se acelera y camas UCI llegan al límite”. https://www.elmostrador.cl/destacado/2020/05/08/cruda-desigualdad-numero-de-infectados-en-comunas-pobres-se-dispara-su-tasa-de-crecimiento-se-acelera-y-camas-uci-llegan-al-limite/

[21]Natalia Figueroa, “Sobreviviendo al coronavirus en un campamento: La vida de los contagiados más abandonados de la pandemia”.

https://www.eldesconcierto.cl/2020/04/25/hacinados-y-con-agua-limitada-la-cruda-realidad-de-los-contagiados-por-covid-19-en-campamentos/

[22] https://digital.elmercurio.com/2020/05/06/A/573PO377#zoom=page-width

[23] https://twitter.com/camilohune/status/1256019969722273792

[24] https://www.emol.com/noticias/Economia/2020/05/04/984999/Briones-critica-a-Cencosud-utilidades.html

[25] https://digital.elmercurio.com/2020/05/10/B/D73PO5IQ#zoom=page-width

[26] https://www.eldesconcierto.cl/2020/05/07/ripley-ofrece-prestamos-a-sus-trabajadores-tras-acogerse-a-ley-de-proteccion-del-empleo/

[27] https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/policial/denuncian-incremento-de-delitos-violentos-durante-toque-de-queda-en/2020-04-08/145620.html

[28] https://www.emol.com/noticias/Nacional/2020/05/01/984828/Manalich-cuestiona-seguimiento-medidas-santiago.html

[29]  https://www.latercera.com/politica/noticia/interior-y-defensa-anuncian-que-mas-de-14-mil-efectivos-de-las-ffaa-y-las-policias-se-sumaran-a-labores-de-patrullaje-durante-cuarentenas-en-la-rm/RSB5IOTESBD4JC47ALFJCDLLKY/

[30] http://www.ceeag.cl/la-inteligencia-nacional-y-la-pandemia-coronavirus/

[31] “Military expenditure by country as percentage of gross domestic product, 1949-2019”, SIPRI 2020.

[32] https://elpais.com/especiales/2020/coronavirus-covid-19/predicciones/

[33] https://www.project-syndicate.org/topic/the-covid-19-crisis

[34] https://www.project-syndicate.org/commentary/will-covid19-remake-the-world-by-dani-rodrik-2020-04

[35] https://mail.google.com/mail/u/0/?pli=1#search/COVID+19/CqMvqmRKHpZGhzHgcWVmQQWldqJVqZHBQpfXxfQMnmsqnMskRKnKJHrxRjwDvQGrzpLFZRnkPDB

[36] Slavoj Žižek, “PANDEMIC!: COVID-19 Shakes the World”. CEOPS (Centro De Estudios De Orientación Psicoanalítica), 2020.

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